Aprende de Finanzas
Inversión

Interés compuesto explicado con ejemplos: por qué empezar pronto lo cambia todo

El interés compuesto hace que tus ganancias generen nuevas ganancias. Ejemplos con números, la regla del 72 y por qué el tiempo pesa más que la cantidad.

Qué es el interés compuesto

Con el interés simple solo ganas intereses sobre el dinero que pusiste al principio. Con el interés compuesto, los intereses que vas ganando se suman al capital y, a partir de ese momento, ellos también generan intereses. Es un efecto "bola de nieve": al principio apenas se nota y, con los años, se acelera.

Un ejemplo sencillo

Si inviertes 100 € a una rentabilidad constante del 7 % anual, al cabo de un año tienes 107 €. Al segundo año ya no ganas el 7 % de 100, sino el 7 % de 107. Pasados diez años, esos 100 € se han convertido en unos 197 €: casi se han duplicado sin que añadieras nada más.

Este 7 % es un supuesto ilustrativo, no una promesa. La rentabilidad real varía cada año y puede ser negativa en periodos concretos.

La regla del 72

Para estimar en cuántos años se duplica un capital, divide 72 entre la rentabilidad anual. Con un 7 %, 72 / 7 ≈ 10,3 años. Con un 3 %, 72 / 3 = 24 años. Es una aproximación rápida, útil para tener órdenes de magnitud.

El poder de las aportaciones periódicas

El interés compuesto da su mejor versión cuando además aportas cada mes. Con una rentabilidad constante del 7 % anual:

Aportación mensualPlazoTotal aportadoValor estimado
300 €20 años72.000 €≈ 152.000 €
200 €30 años72.000 €≈ 234.000 €
200 €40 años96.000 €≈ 494.000 €

Fíjate en la segunda y la tercera fila: aportando solo 24.000 € más (diez años extra), el resultado se multiplica por más de dos. Esa es la clave: el tiempo pesa más que la cantidad.

Empezar pronto con poco gana a empezar tarde con mucho

Una persona que aporta 200 € al mes durante 40 años termina con bastante más que otra que aporta 300 € al mes durante 20 años, aunque la segunda haya puesto más cada mes. No significa que debas esperar a tener mucho; significa lo contrario: cada año que retrasas empezar tiene un coste real.

Lo que el interés compuesto no hace

  • No elimina el riesgo. Las inversiones en bolsa pueden perder valor, a veces con fuerza, durante años.
  • Funciona también en contra. Los intereses de una tarjeta o un préstamo al consumo también se componen, y trabajan para el banco, no para ti.
  • Las comisiones lo frenan. Un 1 % más de coste anual reduce notablemente el resultado final. Lo vemos en la guía de comisiones de los fondos.
  • La inflación resta. Una parte de la ganancia nominal se pierde en poder adquisitivo, como explicamos en inflación y ahorro.

Cómo aprovecharlo

  1. Cubre antes lo básico: presupuesto, fondo de emergencia y deudas caras.
  2. Empieza cuanto antes, aunque sea con una cantidad pequeña.
  3. Aporta de forma periódica y automática.
  4. Mantén los costes bajos y no interrumpas el plan por las caídas.

Prueba tus propios números con el simulador de inversión.

Aviso: los ejemplos usan rentabilidades constantes con fines didácticos. En la realidad los mercados suben y bajan, y no hay garantía de ninguna rentabilidad.

Simulador de inversión a largo plazoElige capital inicial, aportación mensual, tipo de fondo, comisión y plazo. Verás cuánto pones tú y cuánto ponen los intereses.

Probar la calculadora

Este artículo es informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal, y no sustituye la opinión de un profesional autorizado. Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.

Sigue leyendo